¡Dibújame un País! Propuesta de preámbulo para una Nueva Constitución

viernes 6 de noviembre 2015
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Daniel Ramirez, philosopheEs indispensable empezar desde ya a pensar qué Constitución querríamos para Chile. Por supuesto, todo será discutido, negociado, muchas cosas quedarán en el tintero y otras serán consideradas utópicas, es normal.

Por Daniel Ramírez, doctor en Filosofía de La Sorbonne

Con un poco de imaginación y benevolencia, podríamos suponer que soy un piloto cuya avioneta está en pana en medio del desierto de Atacama. Una pequeña figura vestida curiosamente se acerca y me dice:

-“Por favor, dibújame un país”.

-“No sé hacerlo, no soy jurista ni experto en política”, podría contestar, o intentar dibujar una caja y decirle que el país que él desea, el país de sus sueños, está adentro de la caja. Pero el recurso ya fue utilizado y no creo que se pueda salir del desafío con una pirueta. Las generaciones futuras no nos lo perdonarían.

Estamos en una situación como esta. Sobre todo en un país que se apronta a vivir un proceso constitucional. Es el momento de soñar y ser audaz.

Como he sugerido antes, es indispensable empezar desde ya a pensar qué Constitución querríamos para Chile. Por supuesto, todo será discutido, negociado, muchas cosas quedarán en el tintero y otras serán consideradas utópicas, es normal.

Pero ¿Qué tal si empezamos ahora mismo? He aquí mi primer bosquejo, que concierne al preámbulo o introducción de la futura Constitución de Chile. Los diferentes puntos deberán ser desarrollados en capítulos; ello constituirá mucho trabajo, pero es un reto histórico.

CONSTITUCIÓN DE CHILE

Preámbulo

Nosotros, el pueblo chileno, formado por sus pueblos originarios y aquellos resultantes de la larga historia de conquista, inmigraciones y mestizajes, constituido por todos seres humanos nacidos en el territorio de Chile o de padres chilenos, reconociendo la herencia cultural de nuestros ancestros, recordando las largas luchas por la justicia y por la libertad, agradecidos por el hermoso territorio que habitamos, reunidos en Asamblea Constituyente, de cara al futuro, acordamos y declaramos:

1) El país es la asociación entre personas, grupos, culturas, naciones, instituciones y el territorio geográfico que habitan. Su finalidades y sus ideales son la realización plena de la vida humana individual y colectiva, de la libertad y la felicidad al máximo de sus potencialidades, entendidas a la manera de cada cual, según su cultura y convicciones, en un contexto de tolerancia, pluralismo, solidaridad, cultura y justicia social que lo permita para las mayorías más amplias posibles. El desarrollo económico, el progreso material y tecnológico pueden ser condiciones o medios pero no fines en sí mismos.

2) La República de Chile es un país soberano, independiente y democrático; todos sus ciudadanos son libres e iguales ante el derecho y la ley, sin consideración de raza, etnia, género, clase, ideas, creencias o maneras de vivir; todos son dignos de consideración, respeto, protección de su vida, integridad física y moral y de sus derechos como seres humanos.

3) Chile reconoce la existencia histórica y cultural de la nación-pueblo Mapuche, componente originario y esencial de la nación chilena, así como de los pueblos originarios Aymara, Quechua y Rapa Nui. Las lenguas oficiales del país son el español castellano y el mapudungun. Otras lenguas como el Quechua, el Aymara y el Rapa Nui son reconocidas, pueden ser utilizadas y enseñadas.
Las naciones que componen el país pueden gozar de autonomía regional, desarrollo cultural e instituciones propias si lo desean, pero no constituyen estados independientes. Las leyes del país rigen en todo el territorio, sin excluir la posible constitución de un Estado federal si una de las naciones que lo componen desea encaminarse, de manera negociada, en un proceso de autodeterminación.

4) El Estado es la organización política de los ciudadanos, sus finalidades son las mismas del punto 1, su régimen es el de una democracia social, participativa, vinculante, representativa y descentralizada; su ejercicio procura igualdad, responsabilidad, iniciativa e implicación de los ciudadanos en las decisiones y evita la constitución de elites de poder. La democracia es un ideal en devenir, búsqueda y mejoramiento, y no una forma acabada.
Las funciones legislativa, ejecutiva y judicial son ejercidas por instituciones independientes.
El ejercicio de funciones de autoridad y cargos de decisión por elección directa, es un privilegio y honor que el pueblo deposita temporalmente en ciertas personas; los cargos deben ser accesibles a todos, no deben perpetuarse, ni jamás ser utilizados como un poder en beneficio personal o de sus próximos, sino siempre por el bien de todos, con espíritu de servicio y honradez total, y son revocables toda vez que la soberanía popular lo considere necesario dentro de reglas acordadas.
El país se da los medios para fiscalizar regularmente la acción de sus funcionarios y representantes. Las funciones judiciales son ejercidas con máxima equidad por ciudadanos cuya probidad y neutralidad deben ser ejemplares. Nadie goza de privilegios ante la ley ni está exento de deberes ante la justicia.

5) Chile es un país ecológico. La realización plena del ser humano no puede existir sin armonía con el medio ambiente que habita, respeto del equilibrio de los ecosistemas, biodiversidad, riqueza y belleza natural, así como del derecho a la vida y las necesidades de las especies e individuos animales no humanos.
Todo desarrollo económico, tecnológico o urbanístico debe ser sustentable; el beneficio para sus habitantes presentes debe ser compatible con la existencia de las generaciones futuras, que tienen derecho a un medio humano y natural al menos tan habitable como el actual.

6) Chile es una república laica; procura la libertad de consciencia, tolerancia y convivencia pacífica entre todos, el libre ejercicio de la espiritualidad y maneras de vivir elegidas por los ciudadanos, ya sea en el contexto de una religión o en ausencia de ella.
Sus medios operativos son a) La separación entre el Estado y las iglesiasy/o religiones – el Estado no tiene vínculos orgánicos ni económicos con ninguna organización religiosa o culto; b) La neutralidad del Estado y sus instituciones respecto a ideas religiosas o filosóficas.

7) Chile reconoce y acoge la diversidad de culturas, costumbres, valores, sistemas simbólicos, e ideas políticas, tanto autóctonos, como originados en el resto del mundo. Chile respeta las tradiciones nacionales, regionales y religiosas, pero reconoce que las culturas evolucionan y se mezclan; las costumbres, la sexualidad, los modos de vida, de organización familiar y social cambian y pueden ser cuestionadas; el país procura para ello un clima de pluralismo ético, respeto, comprensión y diálogo.

8) La educación es una prioridad del país. El Estado asegura a todos una educación pública gratuita de la mejor calidad posible en vistas a la realización plena de las potencialidades y capacidades de los educandos, teniendo en cuenta sus necesidades corporales, sensitivas, cognitivas y relacionales, en un espíritu de libertad, creatividad, armonía y respeto, asegurando una verdadera igualdad de oportunidades para todos en la vida adulta.
La educación privada puede existir con fines de diversidad cultural, religiosa, lingüística, estilos de vida o métodos pedagógicos, pero nunca con fines de lucro.

9) La salud es un derecho inalienable de todos los habitantes del país. El Estado se da los medios de constituir un sistema médico preventivo y hospitalario del mejor nivel posible en el cual se brinde a todos la mejor atención según los avances de la ciencia mundial. Los cuidados y tratamientos médicos de un ciudadano, tanto en la enfermedad como en la vejez, no deben nunca depender de los medios económicos de las personas ni de las leyes del mercado, sino de la capacidad del país entero a brindarla.

10) El pueblo chileno valoriza altamente la cultura y las artes, los lenguajes de la sensibilidad, inteligencia y creatividad humanas.
Reconociendo la herencia de sus poetas y creadores, Chile facilita el desarrollo, enseñanza, ejercicio, difusión y libertad de expresión de las letras, plástica, música y artes del espectáculo, como formas privilegiadas de la actividad humana, vías de comprensión entre las personas y los pueblos, de expresión y búsqueda de la identidad, de pensamiento crítico y cuestionamiento, indispensables para la vida de toda sociedad.
Chile valoriza altamente las ciencias y el saber, facilita la investigación, enseñanza y divulgación del conocimiento de los lenguajes abstractos, la naturaleza, las sociedades, el hombre, la historia y las tecnologías, teniendo en cuenta las finalidades de desarrollo y realización de lo humano y armonía con el medio ambiente, según los puntos 1 y 5.

11) Chile procura justicia social e igualdad. Las desigualdades de salario y de condiciones económicas deben ser moderadas y guardar una proporcionalidad con el beneficio que la sociedad en su conjunto y en particular los más necesitados pueden retirar de ellas.
La pobreza es considerada como el fracaso de la sociedad más que del individuo. Toda persona tiene derecho a una vivienda digna y salubre; todo adulto tiene derecho a trabajar en condiciones laborales decentes y humanas, con períodos de descanso y vacaciones. La cesantía es indemnizada con justicia y equidad; la precariedad social, aislamiento, minusvalía y marginalidad, son considerados como problemas de todos y objeto de solidaridad organizada. El Estado asegura salud, formación y capacitación, ayudas de alojamiento y medios de integración a la vida social de todos los habitantes de Chile que los requieran.

12) La libertad de expresión es esencial a la convivencia democrática. Chile protege la independencia de la prensa, asegura la neutralidad de los medios de comunicación estatales y garantiza la existencia de medias libres y pluralistas. La acumulación de la propiedad privada de medios de comunicación de masas por personas o grupos es contraria al espíritu de la democracia. Ninguna institución o grupo puede proclamarse poseedor de la verdad, reclamar una autoridad particular sobre las ideas ni ejercer censura sobre la expresión de otros.

13) Los recursos naturales del territorio son considerados como bienes sociales y como riquezas nacionales. Disponer de aire puro, agua potable y un entorno saludable son derechos de todos los chilenos. Los recursos del subsuelo, fluviales, de la tierra cultivable y del mar le pertenecen en principio a todos. Su apropiación solo puede ser parcial y su administración privada solo temporal, en función de necesidades regionales y de acuerdos puntuales, en beneficio del mayor número de habitantes posible y nunca con fines de especulación financiera o puramente de lucro. Chile utiliza de manera social y responsable sus fuentes de energía, de acuerdo al punto 5, privilegiando aquellas que son renovables y no contaminantes.

14) Chile reconoce el derecho a la propiedad privada, valora la iniciativa y la empresa privada, pero evita la constitución de monopolios y grupos de poder hegemónicos en cualquier campo de la actividad económica. Chile acepta el mercado como regulación del comercio, pero no se define como una sociedad de mercado. La economía no persigue solo la producción de riquezas sino el goce compartido de ellas con vistas a los fines del punto 1. Por ello, el Estado conserva un sector de empresas públicas y facilita la constitución de empresas mixtas, economía solidaria, cooperativas y otros modos de organización que integren la creatividad y audacia de los ciudadanos en coexistencia e interacción con la empresa privada.
Chile rechaza todo dogma ideológico e ideas hegemónicas en materias socio-económicas.

15) Las Fuerzas Armadas y del orden están al servicio del pueblo de Chile, de la Constitución y de las instituciones democráticas del Estado, respetan los derechos humanos y las convenciones internacionales a las cuales Chile adhiere, obedecen a la autoridad política civil, protegen a los habitantes en caso de crisis y obran por el bienestar de todos. La justicia militar y reglamentos internos son fiscalizados por la justicia ordinaria; las escuelas militares procuran que los cargos de oficiales estén abiertos a todos quienes los merezcan y los nombramientos son fiscalizados por el Ejecutivo y el Parlamento.
Chile utiliza recursos razonables y moderados para la defensa del país.

16) La paz y amistad con sus vecinos y países hermanos de América Latina son una prioridad del país. Chile es un país hospitalario y solidario que no acepta que la herencia belicista y nacionalista de épocas pasadas decida de las fronteras, acuerdos y relaciones futuras con esos países, que deben estar hechas de ricos intercambios culturales, científicos, comerciales y ciudadanos, en la perspectiva histórica de una posible integración política.

17) Chile obra decididamente por la armonía y la comprensión entre los pueblos del mundo, rechaza toda hegemonía de potencias militares, financieras o culturales, nacionales o transnacionales y no firma tratados que reduzcan su soberanía, aparte de aquellos que irían en el sentido de lo señalado en el punto 16.
Chile se orienta en la perspectiva de una justicia global, una hospitalidad cosmopolita y una responsabilidad compartida del destino de la humanidad como habitantes de la Tierra, nuestra morada común.

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Comentarios (11)

gabriel castillo

Muy interesante presentación. me parece de un gran idealismo, me gusta. El asunto es la practicabilidad de esta propuesta, que me parece, merecería un profundo cambio en la mentalidad del chileno en general. En fin como tal está expuesta, es una bella utopía mas, pero da cuenta de un ideal de sociedad que ya fué soñado por muchos antes que nosotros.
Como colaborar en ideas , es mas largo y requiere mas reflexión.

lunes 9 de noviembre 2015 a las 14:36
1

Un muy buen aporte, gracias Daniel.

lunes 9 de noviembre 2015 a las 17:38
2
Juan Antonio Sánchez

Extraordinario, me encanta… me emociona hasta las lágrimas, quizás porque se ha apoderado de mí una desconfianza e incredulidad casi visceral en que una constitución así sea posible… gracias por este soplo de optimismo. Y si estamos en esto, yo cambiaría el punto 15 por algo así como “en Chile no habrá ejércitos ni instituciones armadas con fines bélicos, porque cree en la paz mundial; pero sí existirán instituciones preparadas para ayudar en casos de desastres naturales”. Se que es muy improbable un artículo así, pero necesitaba desahogarme. Una vez más gracias.

lunes 9 de noviembre 2015 a las 17:53
3
ivalu tilu

Es un ideal a almejar. La parte practica sería más complicada, estoy de acuerdo con Gabriel Castillo, algo de ese teor requiere un cambio radical, una evolución de mentalidad tremendo del pueblo y de quienes tienen el mando fácil. Pero es importante tener un texto así como parámetro o, si se prefiere, como objetivo al que llegar con el tiempo y buena disposición de todos.
Hace ya tiempo que se nota que como está no se puede seguir.
Un aporte que falta creo yo sería algo más explícito
relacionado a la igualdad de géneros. Has colocado sobre la pluralidad de culturas y aceptación de diferentes pueblos, derechoas de todos de un modo general. Pero sentí falta de algo relacionado a los derechos de las mujeres…que es una dificultad de un modo general en América Latina….

lunes 9 de noviembre 2015 a las 18:12
4
hernán ramírez skinner

precioso texto, ojalá viva para ver un proceso constituyente decente, gracias por el esfuerzo reflexivo

martes 10 de noviembre 2015 a las 13:21
5
Carlos Krom

Esta proposición, si he entendido bien el propósito del autor, busca inspirarnos para que nos atrevamos a lanzarnos en debates, tentativas de redacción, y finalmente hacer más verosímil la Asamblea Constituyente. Me permito expresar mi admiración por este trabajo, muy inteligente estratégicamente (demuestra en la práctica que no hay justificación alguna para desconfiar de la capacidad del pueblo a producir una nueva constitución), pero que por otra parte es muy acabado: los 17 puntos son todos luminosos, uno se pone a soñar un país que adoptara un tal texto.
Por supuesto los puntos deberán ser desarrollados, tal vez en 17 artículos detallados, para lo cual se necesitará mucho trabajo. Por ejemplo el punto 4 sobre las instituciones del Estado, es clave. Pero como preámbulo es impecable y cumple la función de dar la inspiración filosófica general de un país, sus principios, sus ideales. Y eso no tiene precio.
Gabriel Castillo dice que esta proposición “da cuenta de un ideal de sociedad que ya fué soñado por muchos antes que nosotros”. Y que “colaborar en ideas , es mas largo y requiere mas reflexión”. No estoy de acuerdo con lo primero, porque si bien utopías sociales o socialistas existieron muchas en la historia, Incluso hay un proyecto que fue elaborado en el tiempo de Allende, esos proyectos eran hijos de su época, y por ejemplo, nada dicen de la ecología o de las culturas originarias. Se trata de un texto contemporáneo, con ideas de siempre, por supuesto, pero con otras que son de hoy, y magníficamente redactado en un lenguaje actual.
en cuanto a que todo requiere “mas reflexión”, parece evidente, pero por algo hay que comenzar, se trata de un aporte personal, pero ¡Qué mejor manera de comenzar que de disponer de un aporte de ese nivel!

jueves 12 de noviembre 2015 a las 14:08
6
Alejandro Lazo V.

Excelente Daniel!! Debiera ser este texto, algo así como la base para la suma de los detalles específicos. Si bien desarrolla un carácter utópico, entendiendo esto como el contraste entre la decadencia actual y el legítimo propósito de pretender una sociedad humana normal. Lamentablemente no sé donde está ocurriendo el acopio de ideas y textos de estas características que responsablemente constituyan aporte como lo hace este texto tuyo, este esquema. Me resulta altamente interesante ver como un texto como este, puede ser adulterado en su naturaleza común, por la intervención “adúltera” de los intereses que configuran el entramado del poder en Chile. El momento que vivimos, es el de la podredumbre general, todos los estamentos, vale decir: fuerzas armadas, iglesias, clase política, empresariado institucionalidad deportiva y otros transfugas por ahí, han sido desvelados en su delincuencia estructural..sin embargo aún así, tienen el poder. Pero eta podredumbre total, da espacio para la utopía, le da objetividad eventual y contribuye a la necesidad primordial de establecer un destino, una voluntad de cambio y un espíritu de recuperación de una vida humana verdadera y exigible entre nosotros mismos…saludo este aporte desde todo punto de vista, me sumo al comentario de Krom…y no quisiera seguir soñando o seguir atado a la idea volatil y sacrificada de la esperanza eterna…es una buena hora para pedir sin engaño…un abrazo enorme querido Daniel!

viernes 13 de noviembre 2015 a las 15:48
7

Excelente impulso para seguir reflexionando y pensando que sí podemos aportar. Estamos en un punto de quiebre.
No funcionó el sistema de libre mercado, como una bofetada en la cara nos enrostró las colusiones a todo nivel , este Chile apropiado por 7 familias ambiciosas, irrespetuosas, se han apropiado de nuestros recursos. Es la hora de despertar, el fracaso puede conducir por un otro camino, necesariamente con participación y elaboración de una nueva constitución.
Eliminaría las Fuerzas armadas que sostienen “guerras imaginarias”, seguiría el ejemplo de Costa Rica de invertir todos esos recursos en salud y educación.
Gracias Daniel por aportarnos!!

Hace menos de 1 minuto
8
Carla

Por un momento me imaginé en ese país y me sentí humana.
Gracias Daniel por este comienzo generoso, por esta provocación, por su claridad e inteligencia.

sábado 14 de noviembre 2015 a las 16:39
9
Milena Melig

Me he sentido muy identificada con este texto increíble. Ojalá sea discutido en muchas partes. Por lo pronto ya hemos comenzado en un grupo de mujeres. Aparte de la generosidad y la altura de miras de esta propuesta, estudiando los puntos (con una especialista en derecho) en detalle, se empieza a ver la cantidad de trabajo que una síntesis como esta contiene. Da la impresión que todo lo esencial está.

A propósito del punto señalado por Ivalú Tilú, más arriba. Es verdad que se pudo incluir un párrafo específico sobre la condición de la mujer. Pero hay otra manera de pensar, muy difundida entre las feministas que se opondría. Una constitución es una declaración de principios. Y en casi todas las constituciones modernas hay algo así como el punto 2, donde señala que todos los derechos son sin distinción “de género” (lo cual ya es mejor que sin distinción de sexo). Si los derechos de las mujeres no son enteramente respetados es asunto de la leyes particulares y de las luchas pero no de la constitución, porque si se pone un párrafo específico, ello significaría que le punto 2 no es en serio. Otros podrían exigir lo mismo, gays, transexuales, etc, como los negros o las minorías religiosas en otros países. Muchas mujeres preferimos ser consideradas de manera universalista, como seres humanos, punto, y luchar por los derechos de todos(as).
Bravo por este aporte que no podrá ser ignorado cuando se discuta sobre el texto definitivo, donde sea. Había que atreverse. Y espero que muchos otro(as) lo hagan.

sábado 21 de noviembre 2015 a las 15:37
10

Excelente! Daniel empieza a ordenar la conversación que sabremos tener por todo el país.
Largo camino sin tiempo que perder.
Gracias!
Viva Chile!

martes 24 de noviembre 2015 a las 15:34
11

Los Comentarios se han cerrado.

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