Lima en breve: Encantos de la ciudad del Rímac

sábado 29 de junio 2013
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Lima 1No pocos son los chilenos que día a día, por trabajo o vacaciones, deben quedarse algunas horas en la capital gastronómica de América o en el aeropuerto Jorge Chávez. Caminatas por el Malecón, pausas de poesía en el Parque del Amor, un atardecer mirando el pacífico con un sour en la mano, noches de indiscutible bohemia o paseos por el centro histórico, son sólo algunos de los imperdibles para que sólo piense en regresar para quedarse a disfrutar de la inagotable cultura limeña. 

Por Montserrat Martorell (en Lima)

Situada en la costa central del país, a orillas del Pacífico, con más de 7,6 millones de habitantes, los orígenes de la Ciudad de los Reyes se remontan al 18 de enero de 1535.

Actualmente no sólo es la quinta urbe más poblada de América Latina, sino que goza de su pasado: haber sido la capital del Virreinato del Perú y la más grande e importante metrópoli de América del Sur durante el régimen español.

Como fuese, Lima ha desarrollado una importante industria del turismo, destacando su centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace 25 años, su impresionante vida nocturna, una variedad de museos para asombrarse cada día, gastronomía de primer nivel y galerías de arte, entre otros.

Su arquitectura no puede dejar indiferente. Con una importante fusión de estilos, se caracteriza por sus estructuras coloniales representado en la Basílica y el Convento de San Francisco, la Catedral de Lima o el Palacio de Torre Tagle. Más aún: es en el centro histórico donde se puede ser testigo de más de mil 600 balcones.

Plaza Mayor in Central Lima, Peru

Por otra parte, la ciudad reúne la mayor cantidad de museos de todo el país –alrededor de 50–, entre los que destacan el de “Arqueología, Antropología e Historia del Perú”; el de la “Cultura Peruana” y el “Arqueológico Rafael Larco Herrera”. Este último, según Enrique, uno de los guías turísticos de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo –PROMPERÚ–, es uno de sus imperdibles. “Es una buena alternativa precisamente porque se encuentra en el centro de Lima y a mitad de camino está el aeropuerto. Tiene la mejor colección de vestigios arqueológicas, además de momias, piezas de oro, plata, textiles y unas de las exhibiciones más grandes de cerámicas pre hispánicas, más o menos 25 mil piezas en exposición”, finaliza.

Entre sus tesoros más importantes se encuentran las Manos Cruzadas de Kotosh, la Estela Raimondi de Chavín, el Obelisco Tello, los Mantos de Paracas y las pinturas del periodo virreinal.

Placer a orillas del pacífico

La cocina limeña ha sido producto de la fusión entre la tradición culinaria del antiguo Perú y la mesa española, influenciada por la presencia morisca en la Península Ibérica y con aportes esenciales de costumbres traídas por los esclavos desde la costa atlántica del África Subsahariana. Posteriormente, este embutido siguió tomando nuevas formas y sabores por los usos y costumbres gastronómicas de los chefs franceses. Igualmente importante fueron las inmigraciones del siglo XIX, que incluyó chinos cantoneses, japoneses e italianos, además de un fuerte flujo interno desde las zonas rurales a las ciudades, en la segunda mitad del siglo XX.

Lima 4

Si de delicias culinarias se trata, entonces, uno de sus imperdibles es ir a almorzar o comer a El Señorío de Sulco, ícono de la gastronomía peruana. Ubicado en Malecón Cisneros 1470, en el distrito de Miraflores, el restaurante brinda hace 27 años de manera creativa la tradicional e innovadora cocina peruana reservando para siempre la esencia de sus sabores.

Con una carta variada que, como definen ellos mismos, “estimulará al máximo su capacidad de goce”, El Señorío de Sulco constituyó desde sus orígenes “el más extraordinario y hermoso reto: mostrarle y enseñarle a los peruanos, una cocina, –sus cocinas– cuya filosofía era la de recuperar, revalorar, y preservar las expresiones culinarias de las diferentes regiones del país”.

Con una impresionante vista panorámica frente al mar y al parque Miguel Grau, donde el arte y la cultura son el escenario perfecto para disfrutar de una buena velada, el restaurante es dirigido por Isabel Álvarez, destacada socióloga, escritora, investigadora y apasionada chef, junto a sus tres hijos.

La carta, clásica y vanguardista, ofrece los más exquisitos platos; el Gran Buffet con más de 40 variedades de lo más representativo de la cocina peruana o el exquisito y singular menú degustación que lo hará tener una gratificante experiencia gastronómica con los más delicados sabores de mar, tierra y ríos del Perú.

Si es de los que les gusta aprender, no deje pasar el tour gastronómico con la clase demostrativa de la Cocina Peruana que comprende bocadillos tan exquisitos como la causa limeña, el ceviche oriental de calamar o el lomo saltado al wok. Y si de imperdibles se trata, dependiendo de su estómago, déjese tentar por una causa de rocoto con langostinos, papa a la huancaína, pulpo al olivo, tiradito de pescado a la crema, picante de mariscos, ají de gallina, sushis variados con toque peruano o un delicioso carpaccio de conchas acompañado de una copa de pisco sour o un buen vaso de chicha morada.

¿Los postres? Una obligación: Mazamorra morada, suspiro de limeña, pasión de chocolate o un inolvidable pastel de choclo con salsa de toffee lo harán pensar que está en el paraíso culinario (Precio por persona: 16.500 pesos aprox.).

Si eso fuera poco, la ciudad cuenta con una amplia multiplicidad de restaurantes de comida criolla, chifas, cebicherías y pollerías. No hay dudas: la cocina peruana, ampliamente representada en Lima, tiene varios Récords Guinness por su diversidad y su calidad. Ya en 2006, durante el encuentro anual de Madrid Fusión, fue declarada Capital Gastronómica de Latinoamérica.

Poesía en el parque

Lima 2Inaugurado el 14 de febrero de 1993 en el distrito de Miraflores junto al puente Villena Rey, el Parque del amor no deja indiferente a sus transeúntes. En su centro, una imponente escultura bautizada “El Beso”, del artista Víctor Delfin, representa a dos jóvenes enamorados que, acostados besándose, alcanzan los  12 metros de largo por tres metros de altura.

Uno de sus principales atractivos es que está bordeado por un muro ondulante de mosaicos donde están grabados los nombres de cientos de parejas y se leen fragmentos de los poetas más importantes del Perú. Destacan, entre otros, “te desvisto como quien pela una fruta” de Jorge Díaz Herrera; “somos un poco la sombra de lo que fuimos” de Óscar Valdivia; “amor es solo un pájaro que deambula” de Rocío Romina Bances; “mi sueño es una isla perdida” de Alberto Vega o “mi recuerdo es más fuerte que tu olvido” de Carlos A. Salaverry.

De esta manera, alimentando el mito del amor para siempre, no son pocos los recién casados que asisten al parque para sellar con un beso la consagración de su matrimonio o aquellos  que el Día de San Valentín acuden para ser el ganador del concurso por el beso más largo.

Si de atardeceres se trata, este es uno de los mejores miradores. Situado sobre un acantilado de frente al Océano Pacífico, el Parque del Amor es el lugar preferido para quienes gustan de contemplar una mágica puesta de sol.

Patrimonio de la Humanidad

El centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, maravilla al visitante con su arquitectura colonial y balcones tallados de madera, así como permite ser testigo de la imponente Catedral y los conventos de Santo Domingo y San Francisco.

Si de pasajes inolvidables se trata, la Plaza Mayor es uno de ellos.

Conocida también como Plaza de Armas de Lima, es el sitio fundacional de la ciudad y principal espacio público. A su alrededor se encuentran los edificios del Palacio de Gobierno del Perú, la Catedral, la Iglesia del Sagrario, el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal y el Club de la Unión.

Sobre ésta, ya lo decía el historiador y sacerdote Bernabé Cobo: “…la cual es la más capaz y bien formada que yo he visto, ni en España. Ocupa todo el sitio de una cuadra, con el ancho de las cuatro calles que por todos los cuatro lados la cercan, y así tiene de ver pues por los cuatro lados mide más de dos mil pies; es muy llana…”.

La plaza San Francisco es otro de los lugares fundamentales del recorrido. Situada en Barranco, es uno de los barrios más románticos y bohemios. Construida por José Tiravanti, ingeniero italiano que llegó a Perú en 1850, la iglesia que lleva el mismo nombre estuvo a cargo de la congregación Franciscana. De allí su nombre.

El paseo por las iglesias es también único pues muchísimas de ellas datan de los siglos XVI y XVII.

La fachada de la Catedral es de estilo renacentista y sus altas torres neoclásicas no dejan impasible a nadie dada su variedad de estilos: desde el gótico tardío al barroco y plateresco, entre otros.

Sus raíces son históricas: en 1821, José de San Martín proclamó la Independencia del Perú ahí. Posteriormente salió en procesión llevando la nueva bandera del país. Desde 1991 la Catedral es Patrimonio Cultural de la Humanidad y su visita una obligación al pisar suelo limeño.

Durante la semana, ofrece a los turistas el recinto religioso como museo, permitiendo admirar las notables obras artísticas de épocas coloniales.

El Palacio de Gobierno es la sede principal del Poder Ejecutivo y la residencia del presidente de la República. Está ubicado en la Plaza de Armas del Centro Histórico  y es conocido también como “Casa de Pizarro” debido a que su construcción se realizó bajo las órdenes del fundador español del mismo nombre.

Un regreso al pasado

Estudiado, conservado y restaurado desde 1981 por un equipo multidisciplinario, Huaca Pucllana es un sitio arqueológico que data entre 200-700 DC y uno de los principales atractivos de Lima, congregando a miles de viajeros cada año.

Ubicada en la costa central del Perú y totalmente integrada al entorno urbano, está construido con adobes y rellenos de cantos rodados y arena.

Conformado por una pirámide alargada y escalonada de 25 metros de altura que el visitante puede conocer para interiorizarse respecto a cómo era el centro ceremonial, en la actualidad el sitio se encuentra resguardado por las leyes de protección del patrimonio cultural y desde hace casi 30 años exhibe los principales hallazgos efectuados como parte fundamental de la construcción de una identidad histórica.

Destacan los cántaros ceremoniales, ofrendas mortuorias en miniatura, esculturas en cerámica de tiburones e implementos usados en los sacrificios. Una muestra de textiles polícromos bien conservados de la cultura Huari complementa la exhibición de algunas ofrendas halladas en las tumbas.

Por su parte, Huaca Huallamarca es el monumento arqueológico más importante en San Isidro. Ubicado en la calle Nicolás de Rivera 201, los turistas pueden adentrarse en su magia de martes domingo entre las 9.00 y 17.00 horas, para conocer los testimonios hallados en sus tumbas que comprenden la historia vivida desde el siglo VI DC hasta el advenimiento de los incas en el siglo XV.

Ya lo sabe, si tiene que esperar más de 5 horas en el aeropuerto Jorge Chávez, anímese y salga a recorrer Lima y sus encantos. El tiempo da para ver al menos tres o cuatro de estos lugares, impregnarse de la capital peruana y disfrutar de su gastronomía.

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