Por Patricio Herman
“La RM está saturada de contaminantes y la Presidenta Bachelet ha señalado la urgente necesidad de crear un cinturón verde en el contorno de la metrópolis”
El 17 de enero de 2010 se define quién será el próximo presidente de la República y el candidato Eduardo Frei ha dicho que hay que escuchar a la gente para remontar la diferencia de 14 puntos que tiene con su contendor.
Uno de los tantos proyectos del gobierno cuestionados por la ciudadanía es el que propone expandir el límite urbano, a través de una modificación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), lo que ha sido objetado por las organizaciones ambientalistas en general y por los propietarios de los huertos obreros y familiares de la comuna de La Pintana, en particular. La ley 6.815, vigente desde 1941, protege esos terrenos de óptima calidad agrícola, pero la aplanadora del Minvu desea terminar con esos predios que producen alimentos para la población: pretende que allí se construyan viviendas.
Hay estudios de la Facultad de Agronomía de la “U” donde queda de manifiesto que los mejores suelos agrícolas se encuentran en la zonas periféricas de nuestra megalópolis, pero a pesar de ello, demostrándose incapacidad para planificar la ciudad, quienes deciden sectorialmente desean arruinar la zona de 740 hectáreas de esa comuna. Sus dirigentes sociales, buscando amparo, se han relacionado con todos aquellos que todavía ejercen el poder, pero a la fecha no han sido escuchados, lo que significa que la frasecita gobierno ciudadano es una simple entelequia.
Profesionales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U desde hace tiempo han estado asesorando a estos compatriotas y lo mismo acontece con los técnicos de la FAO, quienes se han interesado en la forma de producción alimentaria que han estado desarrollando esos pequeños empresarios agrícolas.
La Conama, el Ministerio de Agricultura, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), entre otros servicios y algunos integrantes del Consejo Regional comparten sus demandas conservacionistas, pero como en materia de cambios en las reglas del juego establecidas en el instrumento normativo intercomunal (PRMS) quien decide es el Minvu, los anteriores no se atreven a contradecirlo.
Esta región está saturada de contaminantes y la Presidenta Bachelet ha señalado la urgente necesidad de crear un cinturón verde en el contorno de la metrópolis con el propósito de contribuir a la mejoría de la calidad del aire. Todos sabemos que las áreas verdes capturan CO2 y liberan oxígeno a la atmósfera y por ello, si verdaderamente deseamos proteger la salud de la población, tenemos que modificar el paradigma del crecimiento ilimitado.
Por el contrario, sostenemos que la tarea es evitar por todos los medios disponibles la emisión de elementos tóxicos. Había un Plan Verde, anunciado en el 2006 por el intendente Barrueto, el cual fue un fiasco porque el gobierno central no entregó los recursos necesarios para arborizar.
El déficit de árboles plantados en la región es del orden de los diez millones y según nos han informado los dirigentes de La Pintana, si llegara a prosperar el cambio de uso de suelo que afectaría a sus huertos familiares, se perderían alrededor de tres millones, con el agravante de que son especies que tienen más de 60 años de vida.
Por lo anterior, sería más que razonable que el gobierno congele por tiempo indefinido su depredador proyecto expansivo y en tal sentido, nos gustaría que Carolina Tohá, nueva jefa del comando de Eduardo Frei, tome cartas en el asunto.


Me parece estupendo su comentario y deseo agregar que, no sólo se perderían tres millones de árboles sino que la fauna sivestre de este lugar que está constituida por tordos, mirlos, tiuques, zorzales queltehues etc.
Qué ser humano tiene el dercho de destruir este ecosistema que se genera en este lugar , Qué tipo de ser humano se permite decidir por nosotros como deseamos vivir , porqué este planeta está lleno de gente tan despreciable, que los intereses économicos de algunos están por sobre el derecho de otros que viven hace 60 años en este lugar. Me parece vergonzoso que este gobierno que se dice del pueblo, no escuche a este grupo de huerteros que lo único que pretenden es seguir viviendo como hasta ahora lo han hecho .
Señores paren ésta aberración , Santiago ya está colapsado , la calidad de vida es insostenible y por último dejemos de depredarnos entre nosotros mismos .
Maria Elena Leyton