Los trabajadores somos el motor de Chile

viernes 28 de noviembre 2014
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manuel_ahumadaSomos los trabajadores quienes días a día y cargando con un Plan Laboral absolutamente ilegítimo y perverso, labramos la tierra y extraemos las riquezas con nuestras manos. Pensar lo contrario y creer que el “motor” se limita a la inversión y el poder adquisitivo, sería asumir un rol y congraciarse sin reparos con un modelo económico feroz, por cuanto significa desconocer la trascendencia de la fuerza de trabajo, y la naturaleza de éste.

Por Manuel Ahumada Letelier, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre

A nombre de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), manifestamos nuestras profundas diferencias y reparos, a las expresiones manifestadas en el foro “Enade 2014, crear sociedad entre todos”, desarrollado por Icare el pasado jueves 27 de noviembre en CasaPiedra. Y es que más allá de las ponencias realizadas por los voceros de las elites empresariales (quienes sólo agudizaron el clima político de histeria y amedrentamiento), como Trabajadores no podemos sino expresar nuestro rechazo a las aseveraciones del Ministro de Hacienda, Alberto Arenas.

Podemos entender la presión política a la que está sometido, producto de la denominada “desaceleración económica”, sin embargo, no podemos caer en dobles discursos, con cuestionables interpretaciones.

Como CTC recalcamos que “los privados NO son el motor insustituible del crecimiento económico”, como aseguró el secretario de Estado en el evento empresarial, muy por el contrario, declaramos que somos los trabajadores y nuestras familias quienes hacemos sustentable y productiva la economía de Chile. Somos los trabajadores quienes días a día y cargando con un Plan Laboral absolutamente ilegítimo y perverso, quienes labramos la tierra y extraemos las riquezas del país con nuestras manos. Pensar lo contrario y creer que el “motor” se limita a la inversión y el poder adquisitivo, sería asumir un rol y congraciarse sin reparos con un modelo económico feroz, por cuanto significa desconocer la trascendencia de la fuerza de trabajo, y la naturaleza de éste.

Es por eso que como CTC denunciamos categóricamente las aseveraciones enarboladas en Endade 2014, y constatamos que “somos los trabajadores y NO los empresarios, el corazón de la economía y del crecimiento”. Del mismo modo, lamentamos que los voceros de la clase empresarial y explotadora hayan llevado a un Ministro del Estado de Chile, a conciliar posturas falaces y contraproducentes para la cohesión social. Sobre todo, de cara a la discusión pública de la Reforma Laboral en trámite.

El foro “Enade 2014: crear sociedad entre todos”, más allá del eslogan inclusivo, evidenció la intransigencia de las elites empresariales respecto de las demandas de los trabajadores organizados, y agudizó -una vez más- el clima de tensión política, a días de la presentación de la Reforma Laboral. Tal y como ha sido el proceder desde agosto pasado, la clase empresarial demostró en la actividad su histeria, sus miedos y la nula voluntad de posibilitar cambios en materia laboral.

Claramente, los que “gritaron” en esta ocasión no fuimos los trabajadores. Las destempladas críticas y amenazas de los gremios empresariales, dan cuenta de que no están a la altura para ser “corazón de crecimiento” ni eje central del desarrollo del país.

Como CTC instamos una vez más a las castas dominantes a bajar la intensidad de sus ataques, pues el clima de terror que quisieron sembrar en el país no dio resultado. Los trabajadores y las familias de Chile no tenemos miedo, no sucumbimos ante las amenazas de los grupos de poder, y no creemos en el caos social que los voceros empresariales han tratado de instalar.

Los trabajadores estamos analizando el proyecto laboral, desde las bases, en unidad y organización, por lo que “gritar” sólo imposibilita el diálogo futuro.

Asimismo, llamamos a las autoridades de Gobierno a no confundirse, a no caer en la histeria de grupos aislados, y a no manifestar condescendencia innecesaria. La Nueva Mayoría y, por tanto el ministro Arena, fue electo por los trabajadores de Chile, por la gran mayoría. Por tanto, invitamos a las autoridades -escogidas por designio popular-, a legislar en función de los intereses del pueblo, el mismo que soberanamente le encomendó la misión a la presidenta Bachelet de ejecutar cambios estructurales en el escenario laboral. Los mismos que están ahora organizados y expectantes.

La Reforma le pertenece al pueblo y a sus trabajadores, y la defenderemos como el verdadero motor de la economía que somos.

 

 

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