Israel-Palestina: avanzar hacia la dignidad o aceptar un mundo de bárbaros y cobardes

martes 15 de julio 2014
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Daniel Ramirez, philosopheDigámoslo claramente: ¡Esta situación es una vergüenza mundial! Una afrenta a la humanidad, un desmentido a cualquier declaración de humanismo, una refutación de la auto-celebración del occidente moderno y democrático que se considera superior.

Por Daniel Ramírez, doctor en Filosofía (La Sorbonne)

Por enésima vez el mundo asiste impotente a la escalada militar asesina en el medio oriente. ¿Quién comenzó? Problema bien secundario. Se sabe: secuestros, asesinatos, venganza, tiros de cohetes de militantes del Hamás sobre el territorio de Israel. Cohetes sin gran eficacia. Pero se trata de actos terroristas y criminales que apuntan (aun sin precisión) a poblaciones civiles al azar. Y es estúpido porque ello es seguido de represalias sangrientas y absolutamente desproporcionadas por parte de Israel. ¿Cuál es el la finalidad de todo esto?

Cuando el gobierno de Israel aplica sistemáticamente esa política de represalias sangrientas, se puede pensar que esos militantes conocen las consecuencias automáticas de sus actos: habrá al mínimo 10 veces más de muertos en su propio lado, a veces 30 veces más. ¿Se trata de un bien? ¿Algo se gana? Difícil de entender. Aquello tiene una finalidad. ¿Cuál? ¿Abastecer en mártires? ¿Alimentar el odio por el sufrimiento, el resentimiento y la impotencia? ¿Reclutar nuevos militantes? ¿Conservar el apoyo popular para seguir ganando las elecciones, lo que resulta de declararse los únicos verdaderos resistentes? Se puede pensar que hay un poco de todo esto. Y una finalidad mayor, que se consigue fácilmente: hacer que Mahmoud Abbas, y la Autoridad Nacional Palestina sean eclipsados y nadie los oiga. Ello justo en tiempos en que las negociaciones de paz pueden avanzar. La “política de lo peor” la bloquea durablemente.

Tirar contra civiles al azar entra en la definición internacionalmente aceptada de “terrorismo”. Que sea dicho claramente. Se necesitan acciones de policía para detenerlos. Servicios secretos como el Mossad, la Interpol, incluso la CIA, tienen medios para perseguirlos.

En vez de eso, que sería aceptable, Israel desencadena una acción de guerra.

Con una aviación ultramoderna, misiles de alta precisión y poder destructor, a veces con tanques e incluso la marina con su artillería inmensa. Resultado: destrucción, muertos por centenas, incluyendo niños, mujeres, viejos (“daños colaterales”, se dice), o sea civiles no combatientes. Ello entra en la definición internacionalmente aceptada de “crímenes de guerra”.

¿Se trata de una “política de disuasión”? Se sabe que los tiros de cohetes recomenzarán; una disuasión que no disuade a nadie no es tal. Y las palabras más usadas son “represalias”, incluso “venganza”.

El objetivo final es el mismo: No negociar, sobre todo no avanzar hacia la solución de Dos Estados.

Porque mientras dure la inestabilidad y las violencias, se mantiene el control militar y continúa la colonización perfectamente ilegal de lo que queda de territorios palestinos, continúa la construcción (también ilegal) del muro que hace inviable la creación del Estado Palestino.Todo ello satisface las exigencias de los grupos ultraconservadores sin los cuales la derecha israelí no consigue mayoría. El perfecto aliado del expansionismo militarista israelí es, en los hechos, el terrorismo victimario del Hamás, que a su turno se asegura de ser reelegido.

Cada uno es responsable de lo que hace.Es mentiroso, estúpido e inmoral seguir culpando al enemigo de las propias acciones criminales. Ambos lados hacen lo mismo: provocar, matar, acusar y mentir. Hay que sacar la conclusión de una vez por todas: estos enemigos son incapaces de llegar a la paz por ellos mismos. Preguntarse quien comenzó en tales circunstancias no tiene sentido político ni alcance moral. Es la humanidad la responsable, simplemente porque la solución no está al alcance de ambos bandos.

Y cuando uno de ellos es desmedidamente más poderoso que el otro, asistir en silencio a esa confrontación totalmente asimétrica, es perfectamente inmoral, aunque la “Realpolitik” arregle los negocios y acomode a los poderosos.

¿Alguien puede razonablemente decir por qué se ha intervenido en Sarajevo, en el Kosovo, en la Costa de Marfil o en Libia pero no en Israel/Palestina? En la Costa de Marfil las fuerzas en juego eran incapaces de hacer la paz, es casi seguro. ¿Acaso en Israel/Palestina las fuerzas en juego lo son? Sin duda no. Se intervino en Libia para impedir una masacre anunciada. Se debería intervenir en Palestina para evitar una masacre igualmente anunciada, y las que seguirán.

Un envío masivo de Cascos Azules y la intervención internacional de toda la región sería la mínima reacción de un mundo civilizado.

Claro, el Hamás no es políticamente correcto, hay barbudos y fanáticos. ¿Y qué? ¿La Rusia de Putin es más democrática? ¿La China es más tolerante con las minorías budistas o musulmanas? ¿Por qué no decir nada? Simple: porque son poderosos y porque nadie imagina dejar de hacer negocios con ellos.

Así, una región tan pequeña como la franja de Gaza (donde por cierto viven miles de familias refugiadas, expulsadas de sus pueblos de origen, actualmente en Israel), gobernada por gente poco apreciada, sitiado y humillado permanentemente por un país rico, dotado de toda la tecnología y aliado de los Estados Unidos, no merece más protección que los tibetanos, chechenos o kurdos.

Digámoslo claramente: ¡Esta situación es una vergüenza mundial! Una afrenta a la humanidad, un desmentido a cualquier declaración de humanismo, una refutación de la auto-celebración del occidente moderno y democrático que se considera superior.

El premio Nobel de la paz de Obama en 2008 y de la Unión Europea en 2012 son bromas macabras e insultos a la inteligencia. Es pensar que en el futuro el mundo estará poblado de imbéciles y desprovisto de historiadores.

Pero aún estamos vivos, es el tiempo presente y no somos totalmente idiotas o cobardes. Es por ello que yo declaro y pido, que sea dicho, escrito, publicado, repetido, gritado desde los techos, que sea dibujado, documentado y puesto en escena, que sea poetizado y cantado que

¡No se debe ni un segundo más seguir aceptando la injusticia hecha al pueblo palestino, que niega su libertad, su derecho a la autodeterminación, a su dignidad, a su tierra y a su futuro!

Prácticamente toda la humanidad se levantó (aunque algunos un poco tarde) condenando la atrocidad y la ignominia de los crímenes nazis contra el pueblo judío (aunque no se detuvo ni obstaculizó el exterminio, lo que pudo haberse hecho).Una buena parte del mundo apoyó la creación del Estado de Israel en 1948. Ahora bien, aunque desconfío del abuso de psicoanálisis, hay algo así como una culpabilidad neurótica en el hecho que el occidente acepte todo viniendo de Israel, mezclada con el temor de la acusación fácil y simplista de antisemitismo. Habría que terminar con esto. No se trata de judíos y musulmanes, hebreos y árabes, Biblia o Corán, sino de política, pueblos, justicia y derechos en un mundo moderno en el cual ya no debería haber cabida para opresión, racismo y apartheid. El resto es mitología y demagogia.

Que haya o no, por algún tipo de inversión irracional paradójica, el gusto de aplastar y humillar, y cierta ebriedad vengadora en el ejército de Israel y en sus dirigentes, es triste, pero sea el que sea el pueblo implicado es totalmente inmoral no hacer nada y es inmundo hablar solo para apoyar a los más fuertes.

Cobardía e hipocresía, mentira e indignidad. Esos estigmas marcarán durablemente a quienes avalan lo que está pasando en esa región del mundo, y se agregarán a la indignidad histórica de la Shoah. Hay que guardar memoria de tales miserias, y ojalá la “humanidad” (esta palabra, ¿tiene aún un sentido?) pueda aprender algo.

Pero para ello hay que atreverse a pensar una realidad mundial diferente a la actual, en la cual un Estado no tenga derecho a hacer lo que quiera en su territorio, como ya se hace a veces para detener masacres en Africa. Pero ello debe aplicarse evidentemente a todos, para lo cual se necesita coraje y dar prioridad a la humanidad y no a los negocios. La ONU podría decretar sanciones reales para un Estado que no respeta sus resoluciones, como se hizo con la Sudáfrica del apartheid. ¡Ello es posible!

Y debemos atrevernos también a pensar un estado de cosas en el cual no todos los territorios del planeta sean dominio de estados soberanos sino que hayan administraciones internacionales, con reglas negociadas (esto también podría aplicarse por ejemplo en el problema mar boliviano/territorios chilenos y peruanos), control de observadores neutros, trabajo de jueces internacionales e información de periodistas libres.

El futuro no se encuentra en el pasado. Hay que inventarlo.

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Comentarios (9)

Patricio Castillo

Muy buen artículo. Caben algunas preguntas. Por ej. ¿Que responsabilidad cabe al silencio no tan silencioso de la UE frente a tan desmedido ataque israelí, y a esa postura abiertamente hipócrita de sus dirigentes? A la vista de las informaciones de TF1 o de la 2 (tv francesa) pareciera que todo es culpa de los palestinos de Gaza que tiran petardos sin lastimar a nadie, pero hacen llorar a una pequeña y a su mamá y ladrar los perros y las sirenas de los autos estacionados. Contra ese terrorismo inaceptable toda respuesta violenta es justificada.
¿Cual es el interés de los americanos de mantener el statu quo Hamas – ultraderecha israelí en el poder de respectivamente?
¿que pasa con los aliados árabes de usa en la región? saudianos koweit, y otros?( que son tan fanáticos religiosos como el Hamas)???????

miércoles 16 de julio 2014 a las 11:43
1
Moira Brncic

¡Excelente artículo!Seria y profunda reflexión de Daniel Ramírez.

Hace 1 minuto
2
Magdalena

Excelente reflexión. Ayudemos a difundirla.
Esta historia lleva demasiados años, mi sensación hoy, la misma que en la década de los 80, los 90 y ahora, es que el objetivo impune de Israel es hacer desaparecer definitivamente al pueblo palestino que se defiende con todo lo que le queda: la propia vida.
No hay que perder de vista que estos nuevos ataques comienzan con el asesinato muy poco de 3 jóvenes israelitas, justo en el momento que palestina estaba buscando su unidad política.
La pregunta es: Como nosotros simples ciudadanos cambiamos el fondo y la forma de nuestros estados? Queda tiempo? Hay daño remediable? Que y como estamos dejando el mundo para los nietos de nuestros nietos?

miércoles 16 de julio 2014 a las 16:37
3
Patricio Wang

Inteligente y ponderado artículo como siempre el de Daniel Ramírez. Casi en todo de acuerdo. Sobre todo una luz en el camino el que Daniel ponga en el tapete con maestría las preguntas del hombre de la calle (casi todos nosotros). Nos ayuda a pensar problemas que nos quedan grandes sin insultos ni frases hechas, una verdadera reflexión. Está claro que ésta es la única solución a esos conflictos graves que se eternizan: pensarlos profundamente y abandonar la lógica de la respuesta violenta. Pero para esto se necesita mucho más que buenas intenciones y las sugerencias de Daniel a las instancias de poder son muy claras. De ellos pueden venir solamente las medidas apropiadas, nosotros solo podemos sufrirlas y reclamar.

miércoles 16 de julio 2014 a las 16:57
4
Milena Melig

He leído tantas cosas terribles, tantas incitaciones al odio, acusaciones, consignas simplistas, informaciones falsas, he visto fotos terribles. Todo esto es insoportable. Un artículo de fondo como este, donde se reflexiona con inteligencia y humanidad hace tanto bien. Lo he leído varias veces, incluso en voz alta entre amigos, y todos están de acuerdo que una escritura como esta es lo más necesario cuando se pierde la esperanza, cuando no se cree nada. En el fondo, muchos sabemos que esto es lo que hay que decir, pero es muy difícil encontrar palabras tan exactas, pensamientos tan medidos y al mismo tiempo la fuerza de expresión que está a la altura de la situación. Qué suerte para todos que El Periodista disponga de este filósofo. Los políticos y diplomáticos deberían leerlo.

miércoles 16 de julio 2014 a las 23:41
5
Gina Morchio

Nosotros no podemos entender.NO extrapolemos el conflicto.

La ley en Medio oriente es biblicamente estupida “ojo por ojo diente por diente. Israel es occidental pero la geografia es mas poderosa. Palestina no es diferente a Siria ni al resto de la region es cosa de observar.

No tratemos de entender esa manera de relacionarse, al final ellos solos muestran los resultados de perdidas de vidas humanas que a muchos no les interesa y lo peor ahora no hay armas ni petroleo de por medio, entonces las potencias no se meten, Que tal? les suena conocido?

Hace menos de 1 minuto
6
Gina Morchio
miércoles 23 de julio 2014 a las 14:38
7
MARIO RAMOS

JERUSALEN

Danos un refugio me pedirán los extranjeros
propietarios de pasado espiritual
y yo les contesto
jamás Jerusalén

todavía está ahí el fermento nazareno
Abraham y su genealogía
el desierto la hégira y su profeta
donde muchos humanos ciegos vociferan
colgados de sus cruces medialunas y estrella

de allá somos cada uno y ninguno
les diré
por eso no vayan a Jerusalén
la que fue sacrificada destrozada
azotada al holocausto
dividida
más y más divinizada

aléjate niño
tú no mereces los pecados de Jerusalén
te llenarán de odios
apártate
vete en barco
volando nadando corriendo

nadie merece esa bibla
corán de ayer de hoy y de mañana
de esa Jerusalén cansado hastiado
de genocidios sangrientos
acribillada de túneles y cohetes
autodinamitados
carnes reventadas
divinas vendetas
patrias aterrorizadas

demasiados dolores de madres crucificadas
raíces llorando en los cielos de cada uno
descontrolado suelo de petróleo rojo y sangre negra
abiertas bocas exhalando aullidos
todos depredadores
todos torturadores
todos dueños
todos ajenos
en asentamientos desfigurados
muros indigeribles
mapas metalizados desarticulados

Jerusalén no te merece
que nadie nazca más ahí
porque después del nacimiento
existe una sola verdad
Dios y su Jerusalén

Mario Ramos F.

sábado 26 de julio 2014 a las 22:47
8
LUZ MARIA

Creo que el problema de estos dos paises,no tiene remedio,ambos quieren eliminarse,es muy dificil abanderisarse por alguno,pienso que despues de todo esas tierras pertenecieron años hace muchos años atras,y las prdieron,mas o menos como lo de los mapuches en chile,que fueron dueños de tierras y ahora quieren que se las devuelvan,ademas todo lo que sea ISLAM,MAHOMETANO,ETC,ME DA MUCHO MIEDO,ahi tenemos el trato indigno con sus mujeres,mas parecen esclavas que seres humanos.

viernes 1 de agosto 2014 a las 23:27
9

Los Comentarios se han cerrado.

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