Desafío a la democracia

martes 20 de septiembre 2011
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Nuestra democracia está sometida a un cuestionamiento que proviene de distintas ámbitos y que remece la institucionalidad construida hasta ahora. Por lo mismo, y más allá de cómo se supere el conflicto actual, ella quedará sometida a una urgente necesidad de actualización, modernización y flexibilización.

Guillermo Holzmann, cientista político

Más allá de todo análisis y consideraciones respecto al paro de la CUT, finalmente éste terminó fortaleciendo al movimiento estudiantil, reforzando sus demandas y dándoles una identidad política, que hoy día les permite legitimar su presión sobre el sistema político y ser reconocidos como interlocutores por el gobierno.

Entre tanto, la CUT mostró, en forma más que evidente su escasa representatividad y convocatoria, lo cual se aplica también a la ANEF y varias otras organizaciones que antaño eran un referente obligado y cuyo peso político era incuestionable. Hoy día quedan relegadas a un espacio mediático sin mayor influencia social.

Por su parte, la Concertación no tuvo otra opción política que sumarse al paro, en virtud de no existir una estrategia gubernamental que le hubiera dado espacio para ser parte de la solución, con lo cual comparte con la Coalición por el Cambio y el propio gobierno, la búsqueda de un camino que les permita dejar de ser parte del problema.

Si hay quienes suelen definir el resultado de los paros y protestas en términos de éxito/fracaso, esta última experiencia motiva a pensar de que en estas circunstancias nadie gana y lo que se produce es un hastío y molestia hacia quienes deberían evitar que esto pasara y que, sin embargo, traten erróneamente de capitalizarlo para sus intereses. Al efecto, después del paro la agenda instalada por los estudiantes no sólo se consolida, sino que se amplía frente a un sentir ciudadano que se percibe como mayoritario, que desea cambio y reformas, pero sin violencia, con visión de futuro y que sean eficientes.

El conflicto, en términos políticos, ya deja de cuestionar solamente al gobierno, el cual reconoce implícitamente las falencias en virtud de sus frecuentes cambios de decisiones y propuestas, y adiciona una mirada crítica a otros actores del sistema que antes aparecían legitimados y con capacidad de articulación. A su vez, el Ejecutivo se ve superado y carece de la capacidad de plantear una solución política que oriente las acciones del resto de los componentes del sistema. En este contexto, es importante tener presente que el llamado al diálogo que el Presidente hizo, y que los estudiantes aceptaron, está lejos de ser una solución, pues recién ahí se definen límites y contenidos reales del problema, que ambas partes visualizan de forma distinta.

Un desafío de esta envergadura implica asumir que la primera instancia de diálogo se dirige a aunar las posiciones que permitan delimitar políticamente el problema. Sin acuerdo de visión, no hay camino posible.

Téngase presente, a modo de ejemplo, que este conflicto empieza por la calidad de la educación, sin embargo, hoy estamos hablando de reformas políticas y económicas. Asimismo, empezó como una confrontación directa al gobierno, mientras que hoy se cuestiona al todo el sistema político y posee una legitimidad transversal, en términos socioeconómicos, etarios e ideológicos. Con ello, se quiere advertir que la complejidad política de los factores que concurren al problema exige habilidades y capacidades democráticas que deberán ser demostradas.

Este escenario muestra que nuestra democracia está sometida a un cuestionamiento que proviene de distintas ámbitos y que remece la institucionalidad construida hasta ahora. Por lo mismo, y más allá de cómo se supere el conflicto actual, nuestra democracia quedará sometida a una urgente necesidad de actualización, modernización y flexibilización. Lo que no puede pasar a futuro es que todo ello se construya en torno a conflictos frecuentes y nuestra clase política sea mera espectadora de un proceso que debería liderar.

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Comentarios (2)

Hugo Gaete Araos

Nada mas cierto que todos los problemas que estan y no se abordan, como Salud, Prevision, derechos de agua, costo luz, hacen muy poco creibles al sistema politico en Chile, eso generara suplicar porque esto se termine por algo mejor. Los gobernantes saben lo que viene y no lo comparten, es algo superior a lo que sucede en los paises. Hay que evitar que un gobierno oculto superior se instale, evitar los controles personales como la instalacion de Chips en las personas. A eso lleva todos estos movimientos sociales en el mundo y tambien en Chile. Por algo somos reserva mundial de agua no?

miércoles 21 de septiembre 2011 a las 01:16
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Gonzalo Chavez

El hastío y molestia sr. Holzmann es sólo de la derecha, la ciudadanía triunfó en el paro, triunfa en las marchas, triunfa ideologica y políticamente, o Ud. cree que púede tener aspiraciones el 2014 quien no presente en su parrilla prográmatica un cambio de Constitución, sistema electoral, educacional y tributario, es decir, concretizar las huecas palabras acerca del cambio que la derecha chilena utiliza, ya no con ligereza, sino con vulgar hipocresía?.

viernes 23 de septiembre 2011 a las 19:10
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Los Comentarios se han cerrado.

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