Tribunal Electoral puede apartar esta semana a Temer de la presidencia de Brasil

lunes 5 de junio 2017
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Río de Janeiro, 6 jun (Sputnik). – El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil retoma mañana el juicio contra la candidatura conjunta de Michel Temer y Dilma Rousseff en las elecciones de 2014, lo que en última instancia podría suponer la casación del mandato del presidente y la convocatoria de elecciones indirectas para elegir a su sucesor.

“El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y la coalición Muda Brasil (Cambia Brasil, formada por diversos partidos menores) alegan que Rousseff y Temer habrían cometido abuso de poder económico y político en la campaña electoral de 2014, ‘manchando’ la elección presidencial de aquel año”, recuerda el TSE en una nota oficial.

Poco después de las elecciones de 2014, que Rousseff (Partido de los Trabajadores) venció con más de 54 millones de votos siendo Temer (Partido del Movimiento Democrático Brasileño) su vicepresidente, el opositor PSDB recurrió ante este tribunal el resultado alegando que la campaña se habría financiado de forma irregular, en parte con recursos ilícitos provenientes de la trama corrupta de Petrobras.

Entre septiembre de 2016 y marzo de este año el tribunal recopiló diversos testimonios, entre los que destacan el del expresidente del grupo Odebrecht, Marcelo Odebrecht, y los de los expublicistas de la campaña de Rousseff y Temer, João Santana y Mônica Moura.

Los tres aseguran que la exmandataria estaba al corriente de que había donaciones en dinero negro.

Temer también sería consciente de las irregularidades, ya que el exdirectivo de Odebrecht Cláudio Melo Filho aseguró en sus declaraciones a la Justicia que el actual presidente estuvo presente en una cena en el Palacio de Jaburu –sede de la vicepresidencia—en la que se pidieron al menos diez millones de reales (más de tres millones de dólares) en concepto de donaciones irregulares para la campaña del PMDB en 2014.

Los magistrados del TSE deberán decidir ahora si efectivamente Temer y Rousseff sabían que su campaña fue financiada con dinero sucio; en caso de ser condenados, Temer sería apartado de la presidencia y el Congreso Nacional celebraría elecciones indirectas para elegir a un sustituto.

Rousseff, por su parte, perdería sus derechos políticos y no podría volver a presentarse para ocupar un cargo público en los próximos ocho años.

A FAVOR Y EN CONTRA

Se da la paradoja de que el partido que impulsó esta acusación, el PSDB, ya no está en la oposición, sino que ahora es el principal aliado del Gobierno de Temer.

Para intentar sacar al presidente de esta situación comprometida, los portavoces del PSDB en el proceso intentan que los magistrados del TSE diferencien entre las cuentas de Temer y las de Rousseff, para que condenen a la exmandataria pero no al actual presidente.

Los abogados de Temer también defienden esta línea, aunque en la jurisprudencia del TSE prácticamente no hay antecedentes en este sentido.

La defensa de la exmandataria, por su parte, pide que se anulen las declaraciones de Santana, Moura y Odebrecht y que las cuentas de la campaña no se separen.

Según la mayoría de analistas la tendencia es que el tribunal no haga distinción entre los dos: los dos serán condenados o los dos serán absueltos.

Sin embargo, el veredicto podría tardar en llegar, ya que a pesar de que el juicio está previsto que dure tres días –del 6 al 8 de junio– lo cierto es que no hay una fecha límite, porque cualquiera de los siete magistrados puede pedir que se aplace para tener más tiempo para valorar el caso.

Aunque el TSE determine la casación del mandato de Temer rápidamente sus abogados tendrían dos alternativas.

Por un lado, podrían presentar un recurso alegando errores procesuales en el caso, con lo que el presidente tendría 60 días extras en el cargo.

También podrían presentar un recurso extraordinario ante el Tribunal Supremo Federal; si el presidente del TSE lo acepta el caso pasa al Supremo, donde no habría un plazo para su tramitación, pero si lo niega la casación de Temer se confirmaría.

En ese caso asumiría la presidencia de forma temporal el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (Demócratas), que tendría 30 días para convocar una elección indirecta; así pues, los parlamentarios deberían elegir a un sustituto que gobernara el país hasta las elecciones de octubre de 2018.

En el Congreso Nacional también se está tramitando una propuesta para modificar la Constitución y permitir que se celebren elecciones generales anticipadas en caso de que Temer caiga, pero el plazo de tramitación aproximado es de más de seis meses y además para sacarle adelante se necesitan amplias mayorías que por ahora no existen.

El juicio del TSE podría ayudar a destrabar la crisis política en la que está inmerso Brasil después de que saliera a la luz que el presidente presuntamente autorizó sobornos; desde el pasado mes de mayo Temer está en el punto de mira e importantes aliados apuntaron que esperarán al veredicto del tribunal para decidir si continúan prestándole apoyo. (Sputnik)

zzz/jr/ms/ap

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