- Militar peruano será juzgado por tribunales militares por “entregar información al ejército chileno”
- Arturo Valenzuela destaca democracia chilena y asegura que gobierno de Piñera no tendrá cambios significativos
- Policía arrestó a niña de 12 años por rayar su banco en una escuela de Estados Unidos
- Laura Chinchilla será la primera Presidenta de Costa Rica ante difícil panorama legislativo
- Nestor Kirchner se recupera de su operación favorablemente
Existe en Chile un Decreto de Ley que establece ciertos requisitos para el funcionamiento de una institución educativa que imparta instrucción premilitar, entre ellos la fiscalización anual por personal del Ejército y la dependencia directa del Ministerio de Defensa. Sin embargo, en dicha repartición nadie pareciera tener conocimiento de ello, según la respuesta oficial de la Subsecretaría de Guerra.
Por Felipe Ramírez y Natalia Sánchez
Que menores de edad usen uniforme para ir al colegio no es ninguna novedad en Chile. Sin embargo, existen en las calles de Talagante y, desde este año, también en las de Peñaflor, jóvenes cuyos ropajes no son el del típico pingüino, sino que trajes grises y boinas castrenses.
Son los estudiantes de los colegios premilitares, jóvenes que además de prepararse para la Prueba de Selección Universitaria (PSU), marchan, estudian bajo disciplina militar y se cuadran ante sus superiores.
Dentro de la amplia gama de posibilidades educativas que brinda la libertad de enseñanza, existen éstas que además de seguir el currículo del Mineduc imparten instrucción premilitar
Entrenamiento Premilitar para niños
En la Región Metropolitana está el Instituto Premilitar Subteniente Luís Cruz Martínez de Talagante y la Escuela Premilitar Capitán Ignacio Carrera Pinto de Peñaflor. Ambas instituciones son particulares subvencionadas y reciben alumnos de 6º básico a 4º medio.
En sus sitios web (www.institutopremilitar.cl, www.escuelapremilitar.cl) los establecimientos coinciden en entregar una formación militar con programas de estudios para cadetes, con el fin de prepararlos para ingresar a las distintas Escuelas Matrices de las Fuerzas Armadas y de Orden.
El Instituto Premilitar de Talagante fue fundado en 1971 por un capitán en retiro del Ejército durante el gobierno de Salvador Allende y lleva 38 años educando a jóvenes para entrar a las FFAA o a estudios superiores. Su objetivo, tal como afirma su página en internet, es “conocer la verdad en el entendimiento, en la voluntad, en la moral y en la conducta, sin dejar de lado la religión”. Su actual sostenedor es el sacerdote Alfredo Miranda, Vicario para la Educación de la Diócesis de Melipilla, quien además hizo hace un tiempo comentarios religiosos en Canal 13. El Instituto cuenta con cursos mixtos desde el año 2002, habiendo 102 cadetes femeninas.
La formación castrense se imparte a los estudiantes dos horas a la semana y consiste en conocimientos básicos de hábitos militares; desfile, formación, saludo y ejercicios. Además de esto, realizan una campaña inicial cada año, donde los niños van a campamentos por diez días simulando un regimiento. Durante este periodo los estudiantes realizan ejercicios de soga, mimetismo, canchas de obstáculos y orientación, se despiertan temprano en la madrugada y aprenden a desligarse de los cuidados y atenciones de sus familias para vivir la experiencia militar. El objetivo de las campañas es generar una suerte de “espíritu de cuerpo” que marque en los niños una transición al estricto régimen de orden y obediencia del establecimiento.
Por su parte, la Escuela Premilitar de Peñaflor abrió sus puertas a principios de este año. Sus alumnos realizaron su primera campaña en el mes de febrero, para comenzar en marzo sus clases normales. Cuenta con cursos mixtos y la selección de sus alumnos se realizó mediante entrevistas personales, según nos contó su director Oscar Espinoza.
La campaña que realizan en febrero consiste en un entrenamiento diverso que incluye paso regular, cancha de obstáculos, mimetismo diurno y nocturno y caminatas, entre otros ejercicios. El objetivo es que los cadetes puedan subsistir en terreno y asimilen la disciplina, que resulta fundamental para la escuela. El asesor militar a cargo ello es el Mayor en retiro y ex comando de la FACH Juan Carlos Pluma.
Ambos colegios cuentan además con actividades religiosas y recreativas características de las Fuerzas Armadas, como bandas instrumentales.
Estos colegios premilitares, reconocidas bajo la clasificación HC -científico humanista-, prometen también otorgar los conocimientos y herramientas necesarias para rendir una exitosa PSU y poder ingresar a Universidades o Institutos Profesionales. Sin embargo, los resultados del Instituto en ésta prueba como en la del SIMCE demuestran que esto dista mucho de ser una realidad.
Frente a la interrogante de qué normativas rigen y regulan a estos establecimientos de objetivos académicos y militares difusos, las respuestas develaron profundas contradicciones al interior de las filas castrenses y el Ministerio de Defensa en su totalidad.
He de esperar que el ministerio de defensa y el gobierno de turno despíerten y apoyen este tipo de enseñanza, para que nuestros jovenes aprendan a respetar la institucionalidad junto con preparase para la vida profesional.
Es hora que las autoridades tomen estos temas en serio y legislen al respecto para que este tipo de establecimiento esten presente en cada una de las zonas del país.
Miguel