Chile campeón: por las manos de Bravo y la zurda fallida de Messi

lunes 27 de junio 2016
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ChileEl equipo de Pizzi logró imponerse por penales a Argentina en la final de la Copa América Centenario, logrando por segunda vez en menos de un año un torneo que le resultó esquivo por un siglo. Bravo hizo dos tapadas de campeonato y Messi, quien perdió su tercera final en 36 meses, anunció que renunciaba al seleccionado albiceleste.

Por Francisco Martorell

Si a Messi le resonaron fuerte las palabras de Maradona, aquellas de que, si no ganan, no vuelvan, será un misterio por siempre. Pero, es un hecho que, frente a Bravo y en el primer penal de los 5 que debía patear Argentina, deben habérsele cruzado mil imágenes y opiniones, como que nunca ha ganado nada con los trasandinos y que es un “pecho frío”. Además, obvio, los recuerdos de las tres finales perdidas desde que viste la albiceleste.

Lo concreto es que la zurda mágica, la misma que la rompe en el Barcelona y que hace unos días maravilló a todos con un tiro libre contra Estados Unidos, esta vez falló y envió el balón a las nubes.

Es cierto que Vidal había desperdiciado el suyo y la tanda estaba en 0. Pero, en fútbol se sabe que el primero y el último en patear, son los que tienen más temple y si ellos fallan puede hacerlo cualquiera. Y esto fue una sentencia para Biglia. Lo delató su cara, aún más seria porque vio que el portero chileno estuvo a centímetros de tapar el ajustado tiro del Kun Agüero.

Lo que vino después, con un gato Silva imperturbable, ya es historia. Chile obtuvo en menos de un año dos veces una copa que le resultó esquiva por un siglo, con la mejor generación de jugadores que ha tenido el fútbol chileno. Y Argentina, especialmente Messi, se fue masticando impotencia.

El partido, como el de 2015 en el Estadio Nacional, había estado parejo, con ocasiones para ambos, pero tampoco muy claras, salvo la entrada en solitario de Higuain en el primer tiempo y el cabezazo de Agüero en el tiempo suplementario, donde Bravo demostró que estaba en la cancha para ganarlo todo. El tapadón del arquero del Barcelona fue una atajada de campeonato. Por eso fue el mejor de la cancha y elegido el portero de la Copa.

Chile, que partió mal y perdió el medio, comenzó a subir hasta la expulsión de Díaz, que no solo lo dejó en inferioridad numérica sino con la sensación de que le sería imposible aguantar al tridente Higuain-Messi-Di María durante 100 minutos. Difícil eran pensar en un triunfo. Pero la torpeza de Rojo, que le entró fuerte y deslealmente a Vidal y se fue de la cancha, emparejó nuevamente las cosas y Chile recobró la fe. El partido siguió con el trámite normal que han tenido los encuentros entre ambas selecciones: mucha marca y roce, a ratos poca profundidad y control parejo del balón. Pulcro trato del balón.

En la segunda etapa, Chile levantó su juego, Isla y Beauseajour se atrevieron un poco más. Apareció un Vargas más movedizo y Alexis comenzó a tomar las riendas del juego. Por Argentina, Messi trató de hacer de las suyas, pero los 3 y hasta cuatro rojos que lo marcaban cuando tomaba el balón, no se lo permitieron. Esta vez Di María no logró colarse por su sector. Las defensas superaban con creces a los millonarios nombres de las dos delanteras.

Los cambios aportaron aire, pero no diferencias en la estrategia de juego y si bien Agüero pudo cambiarlo todo con un cabezazo al ángulo, Bravo estuvo espectacular para evitar la conquista trasandina.

Y así llegó el pitazo final a los 120 minutos y después los penales. Allí se enfrentaron los fantasmas de Messi, los miedos de Biglia y la entrega de Bravo. Nadie se acordará que Vidal perdió el suyo. Porque en Nueva York, esta vez, Chile se lo llevó todo. La copa, el botín el goleador (Vargas) el guante del arquero y Alexis Salió elegido el mejor jugador del torneo. Silva podrá contar que liquidó la serie y corrió a abrazarse con la copa. Pero, para muchos, la atajada de Bravo será lejos lo más recordado de este triunfo. Y… el penal de Messi, el que podría alejarlo para siempre del seleccionado albiceleste.

FICHA TÉCNICA

ARGENTINA 0 (2)-0 (4) CHILE

COPA AMÉRICA CENTENARIO

FINAL

Estadio: Metlife Stadium, East Rutherford, NJ, Estados Unidos.

Árbitro: Heber Lopes (BRA).

Argentina (0) (2): Sergio Romero, Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori, Marcos Rojo, Javier Mascherano, Éver Banega (111’ Erik Lamela), Lucas Biglia, Lionel Messi, Gonzalo Higuaín (70’ Sergio Agüero) y Ángel di María (57’ Matías Kranevitter). DT: Gerardo Martino.

Chile (0) (4): Claudio Bravo, Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara, Jean Beausejour, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz, Arturo Vidal, José Pedro Fuenzalida (80’ Edson Puch), Eduardo Vargas (109’ Nicolás Castillo) y Alexis Sánchez (104’ Francisco Silva). DT: Juan Antonio Pizzi.

Goles: no hubo.

Tarjetas amarillas: Díaz, Vidal, Beausejour y Aránguiz (CHI), Mascherano, Messi y Kranevitter (ARG).

Tarjetas Rojas: 28’ Marcelo Díaz (CHI); 43’ Marcos Rojo (ARG).

Penales:

En Argentina: anotaron Mascherano y Agüero; erraron Messi y Biglia.

En Chile: anotaron Castillo, Aránguiz, Beausejour y Silva; erró Vidal.

Foto: Carlos Parra (ANFP)

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Comentarios (2)

WASHINGTON HERRERA

Con gusto comentare este Art. Chile merece tener de vez en cuando, una noticia en que la mayoría de los chilenos están de acuerdo y permite tener un dialogo fraterno entre todos nosotros, sin el apasionamiento que conlleva las rivalidades y comparaciones odiosas. El partido del domingo, fue la conminación de la participación de Chile en esta famosa copa “Centenario”, el comienzo fue de una selección en preparación, en donde el resultado dio razón a la estadística, Chile no ha sido superior en resultado a la Argentina, y por lo tanto, el resultado era previsible, lo ocurrido, trajo comentarios deportivos de todos los entendidos, analizando el porque, de la derrota, fue el comienzo de querer hacer las cosas bien, esta demás comentar el desarrollo de la clasificación del grupo, y quienes serian los probables rivales, Chile avanza a las finales dejando en el camino a equipos de categoría y llegar a una final deseada, Chile y Argentina, se encuentran nuevamente en una definición a igual que en la copa América, y por lo tanto los medios en la previa de ambos países, no dejaron de alabar y subir la presión de esta justa a niveles de alta convocatoria.
Fue un partido emotivo de principio a fin, la ansiedad se reflejaba en la cancha, como en todos los lugares que los chilenos y argentinos, vieron a sus selecciones disputar este encuentro con todas sus capacidades deportivas al máximo, el encuentro lo pudo ganar cualquiera, se dan estas circunstancias extras deportivas y sobresalientes, que dejaron en la retina y en la memoria, jugadas que no serán olvidadas y comentadas por mucho tiempo y por lo tanto se llego a una definición en donde será recordada por años.
Quiero desear y resaltar este ejemplo, dado por nuestros seleccionados y cuerpo técnico, el trabajo realizado, en donde la entrega, la actitud es fundamental para conseguir el éxito soñado, como también del ejemplo a los jóvenes de nuestro país , que con trabajo y dedicación y sin soberbia, ser los mejores de América.

jueves 30 de junio 2016 a las 04:29
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Paul Vito

Pasado un mes del evento, creo que el chovinismo exagerando sigue pesando en el análisis de lo que fue esta copa bicentenario.
Sin desmerecer las atajadas de Bravo, el protagonista del partido no fue él, sino el payaso que “arbitró” el encuentro, más digno de un espectáculo de lucha libre que de una final de fútbol. Un mamarracho así en Europa no arbitra ni a juveniles de ascenso.
Y estrictamente por lo que pasó en el partido, la gran mérito de Chile fue apostar a no dejar jugar al rival y mantener la valla en cero, apostando a la suerte en alargue y penales; que se le volvió a dar, más por fallas del contrario que otra cosa.

Resumiendo: es bueno festejar una alegría para tanto chileno y chilena de la calle, entre tantas y tantas penurias habituales. Pero de ahí al paroxismo exitista que reina, hay harta distancia y sobre todo, gran inconsciencia; en lo deportivo y lo nazionalista que emerge inevitablemente ante un mínimo logro.

sábado 9 de julio 2016 a las 20:09
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