Valderrama, el mejor de Colombia: “Pocos técnicos se la juegan”

martes 14 de junio 2011
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(Fifa.com) A fuerza de talento y pases milimétricos, el colombiano Carlos Valderrama supo forjarse un nombre en las páginas doradas del fútbol mundial. De su pierna derecha, la selección cafetera no sólo disputó sus últimas tres fases finales de la Copa Mundial de la FIFA en la década del 90, sino que aprendió a codearse de igual a igual con los mejores equipos del planeta.

El Pibe, considerado por todos como el mejor futbolista colombiano que haya pisado un campo de juego, quedará para siempre en la retina de los aficionados con la melena rubia al viento, el número 10 en la espalda, la cinta de capitán y un inconfundible andar chaplinesco.

Con más de 110 partidos internacionales en sus hombros, Valderrama recibió a FIFA.com para analizar distintos aspectos del juego moderno: su preferencia por los armadores, la situación actual de la selección cafetera y los principales candidatos a quedarse con la inminente Copa América de Argentina. Preciso y a un toque, fiel a su estilo.

Señor Valderrama, le hemos oído lamentar la falta de enlace en la selección colombiana que se prepara para disputar la Copa América. ¿Es así realmente?
Así es, al equipo le falta generación de juego. Para meter goles hay que generar fútbol, y a nosotros nos faltan futbolistas con esas características. Hay buenos jugadores, fuertes, que recuperan la pelota y patean de media distancia. Luchan los 90 minutos, pero crean poco. Allí se complica la cosa. Por suerte tenemos muy buenos delanteros.

¿Ya no existen armadores en el fútbol moderno?
Creo que existen, pero no se les da la chance. Se ha cambiado la táctica: 4-4-2. Corre y corre hermano, tírese y tírese. Si tiene uno que juega bien al fútbol, hace la pausa, mete goles y marca la diferencia… pero no se tira al piso y no pelea, entonces lo sacan. Esa es la diferencia. Siempre hay armadores, pero pocos técnicos se la juegan.

¿Lo seduce algún enlace colombiano en especial?
Me gusta Macnelly Torres, que no ha tenido oportunidades en este proceso. Giovanni Moreno es otro que nos puede dar una mano en esta posición durante la eliminatoria, cuando se recupere de su lesión. Yo me inclino por esos dos jugadores porque son claros para jugar y tienen pausa: de pronto no se tiran contra la pared, como quieren los técnicos, pero pueden marcar la diferencia.

¿Y a nivel mundial?
Siempre he estado enamorado de (Juan) Riquelme, ¡toda la vida! Nunca tuvo discusión para mí. (Juan) Verón ocupa otra posición pero también es muy claro para jugar al fútbol. A los jugadores de esa calidad siempre les voy a dar diez puntos aunque no se tiren contra la pared. Tienen calidad, me identifico con ellos.

Háblenos de los delanteros. ¿Podemos pedirle que establezca un ranking de atacantes colombianos según su preferencia?
¡Es difícil! ¿Qué hacemos con Radamel, que llega a Europa y en un año mete 60 goles? Es complicado. No puedo hacer un ranking. Teófilo Gutiérrez está en Argentina, Hugo Rodallega en Inglaterra… Juegan en distintos equipos, distintas ligas, y todos andan muy bien. Lo importante es que mantengan ese nivel en la selección.

Mencionó a Gutiérrez, ¿le ha sorprendido el nivel que exhibió en su primera temporada en Argentina?
Para nada. A Teo lo conocemos bien aquí, sabemos que es un jugador de calidad, un delantero distinto: sabe con la pelota, ayuda a generar juego… ¡y marca goles también! En oportunidades con el arquero, de tres mete tres. Es efectivo y está funcionando muy bien, gracias a Dios.

Volvamos a la Copa América, ¿quién es el candidato a quedarse con el título?
¡Argentina! Es local, tiene una selección que juega bien al fútbol y cuenta con grandes futbolistas. Creo que sabrá aprovechar el hecho de jugar en casa y ante su gente, que siempre se hace notar.

Usted jugó 5 Copas América y la primera, curiosamente, fue en Argentina. ¿Hay alguna que recuerde más que otra?
No, no… recuerdo a todas por igual. Cuando uno se retira del fútbol valora más las cosas. Cuando estaba dentro iba, jugaba y todo pasaba muy rápido. Pero ahora sí: las veo por TV y las saboreo de la mejor manera. Siempre recuerdo esos grandes momentos que tuvimos con la selección.

¿Le dan ganas de volver el tiempo atrás y ponerse los pantalones cortos nuevamente?
Ya no. Soy realista, viví mi momento, lo disfruté y lo sigo disfrutando. Pero siempre valoro lo que hice como jugador activo. El resto es historia.

Hablando de grandes momentos con la selección, algunos consideran el 5-0 ante Argentina en las eliminatorias de 1993 como el resultado que más daño le causó al fútbol colombiano. ¿Coincide con ellos?
¡Para nada! (ríe) Fue el mejor resultado en la historia del fútbol colombiano, que quede claro. Argentina nunca perdió en casa 5-0, y nos permitió además terminar primeros en el grupo.

¿Y por qué cree que se lo califica de esa manera?
Es gente que no sabe nada de fútbol, gente que quiere buscar excusas cuando las cosas andan mal. ¡Ganarle 5-0 a Argentina en el Monumental! No va a pasar nunca más. La gente que sabe de fútbol, la que reconoce las cosas buenas, dice que ganamos jugado bien. No fue de suerte ni nada por el estilo.

Ese es uno de los tantos recuerdos positivos de su carrera. Lamentablemente, un año más tarde, su compañero Andrés Escobar fue asesinado al regresar de la Copa Mundial de la FIFA. ¿Qué recuerda de ese incidente?
Es un recuerdo triste, que dejó marcados a todos: amigos, compañeros y familiares. Es lo peor que me pasó en el fútbol. La muerte de Andrés no tiene reversa ni comparación. Uno en el fútbol puede ganar, empatar o perder… pero eso no tiene explicación. Andrés ya no está con nosotros y eso es lo que querríamos todos.

Por último, Pibe. ¿No lo veremos nunca como entrenador?
No, no… ya estoy en otro camino. No me gustan muchas cosas de la vida de técnico: las concentraciones, los errores de terceros que pueden recaer sobre el trabajo propio. A eso súmele que voy de frente, siempre hablo… Creo que en mi carrera deportiva ya hice lo que más me gusta en esta vida: jugar al fútbol.  

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