La perversa concentración de riqueza

jueves 27 de junio 2013
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starbucksLos ingresos anuales de los 100 súper millonarios que hoy hay en el mundo podrían poner fin, por si solos, a la pobreza cuatro veces, según un informe que presentó en enero pasado la ONG británica Oxfam.

Por Marco Ficieri (Especial para EP)

El reporte, que señala que esta situación esta teniendo devastadores efectos en lo económico, político, social y medio ambiental a lo largo del globo; fue sin embargo ignorado por gran parte de la prensa mundial.

El informe, que fue presentado una semana antes del inicio del último Foro Económíco Mundial de Davos en Suiza, muestra que los ingresos del 1 por ciento más acaudalado de la población mundial creció en un 20 por ciento en los últimos veinte años. El reporte también indica que esa tendencia al enriquecimiento de las minorías privilegiadas se aceleró con la crisis económica y financiera mundial que se inició en el 2008.

Los ingresos de los cien mayores súper millonarios del mundo ascendieron a USD 240.000 millones en el 2012. Esto es sin considerar las propiedades y los ahorros acumulados por esos súper millonarios a partir de sus ingresos en años anteriores. Según Oxfam, ese monto por si sólo bastaría para terminar cuatro veces con la pobreza existente en el globo.

La ONG advierte en el documento que dicha extrema acumulación de riqueza es “económicamente ineficiente, políticamente corrosiva, socialmente divisiva y medio-ambientalmente destructiva”.

Como un ejemplo del efecto de esta situación, Oxfam puntualiza en el reporte que el mencionado 1 por ciento más rico de la población mundial emplea 10.000 veces más combustible que el ciudadano medio de los países industrializados, con un devastador impacto sobre el medio ambiente.

La directora ejecutiva de Oxfam, Barbara Stocking, advirtió que “ya no se puede seguir pretendiendo que la creación de riqueza para unos pocos inevitablemente beneficiará al resto de las personas, porque la evidencia indica lo contrario. La concentración de recursos en las manos del 1 por ciento con más altos ingresos deprime la actividad económica, haciendo que la vida sea más dura para todos los demás, y muy especialmente para aquellos que están en el nivel más bajo de la escala económica”.

“En un mundo donde incluso los recursos más básicos como la tierra y el agua se hacen crecientemente escasos, no es aceptable que continúe la concentración de esos recursos en las manos de unos pocos, para que los demás luchen por lo poco que queda”.

Según cifras del Banco Mundial, hoy hay en el mundo 1.500 millones de seres humanos que viven en condiciones de extrema pobreza. Se trata de personas en el nivel más bajo de la escala económica, que viven con menos de USD 1,25 (640 pesos chilenos) por día. En el tramo inmediatamente superior hay otros 1.000 millones de personas que viven con USD 2 (1.025 pesos chilenos) por día. Sumados, ambos grupos constituyen la mitad de la población del globo.

El reporte de Oxfam recomienda la eliminación de los santuarios fiscales, poner fin a la aplicación de impuestos regresivos que gravan más a los más pobres, aplicando en su lugar un impuesto progresivo que grave más a los más acaudalados. También recomienda la aplicación de impuestos globales a las corporaciones y grupos económicos, tomar medidas para mejorar los sueldos vía la fijación de un salario mínimo, e incrementar la inversión en servicios públicos y las redes de soporte social.

Sin embargo, como ha sido revelado en los últimos meses, los gobiernos han seguido protegiendo la riqueza de los más acaudalados, que pagan impuestos muy por debajo de lo que les correspondería en proporción o simplemente ocultan sus ingresos en paraísos fiscales, para no pagar nada.

Esto equivale a la creación de facto de un sistema de protección, bienestar y privilegio para los más acaudalados, mientras al mismo tiempo los sistemas de protección social creados para auxiliar a los que menos tienen son progresivamente desmontados.

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